Los espectáculos de estas dos mujeres fusionaron estilos y demostraron toda la cancha de sus sólidas carreras. Dos shows que ChileFunk no puede dejar de mencionar.

Por Va Sofía

Colaboradora ChileFunk

La tristeza de enterarnos a sólo unas horas que The Internet no tocaría en el Festival Fauna Otoño, pudo compensarse con estas dos presentaciones que fueron una clase de cómo se hace un show en vivo.

Ana Tijoux comenzó unos minutos antes que Drefquila, trapero chileno y plato fuerte del sonido urbano en el festival, terminara la canción de moda que tiene con Cease. Por eso, el show de la cantante y rapera chilena partió solo con una fanaticada fiel en el Movistar Arena.

Sin embargo, poco a poco el recinto terminó por llenarse, momento perfecto para que Tijoux desplegara todo su talento. Con un espectáculo sólido y confianza en el escenario, la ex rapera de Makiza mostró sus dotes urbanas y la madurez de su estilo y su voz.

Compartió escenario con músicos célebres de la escena chilena, entre ellos Carlos Cortés, Andrés Pérez y Alfredo Taubert, quienes aparte de derrochar buena onda le dieron un sonido y una potencia a la altura de los mejores shows internacionales. Con impecables arreglos de bronce y la innovación de la utilización de bajos sintetizadores, canciones como “1977”, “Somos Sur” y “Sacar la voz” tomaron esa onda funk que tanto nos gusta.

La cantante además se dio el tiempo para dar un mensaje en torno a escuchar sus letras y entender el sentido de sus canciones, las que siempre tienen ese toque de crítica social tan necesaria en nuestros días.

El único y gran pero de la presentación fue la pésima acústica del lugar que hizo que en un momento tuviera que disculparse porque el público de cancha sentía un concierto al frente y otro atrás, un efecto bastante molesto que otros sectores del domo no experimentaron. Con eso y todo, nada que decir, Ana Tijoux la mejor rapera y exponente del género en este momento.

Lauryn Hill y los 20 años de Miseducation

Otra que dio una clase magistral de cómo se hace un show en vivo fue la maestra Lauryn Hill quien a sus 43 años solo ha ganado talento y experiencia y no ha perdido nada del hip hop que la vio nacer.

La vanguardia de la música urbana actual celebró las dos décadas de Miseducation con un emotivo show en la que pudimos verla llorar un par de veces. A pesar de la emoción la cantante no perdió un solo tono. Mujer fuerte y rebosante de estilo, el espectáculo era una verdadera pintura en la que destacaba ella entre los músicos, tres coristas brillantemente vestidas e imágenes relacionadas a la lucha social negra en las gráficas.

Cantó casi todas las canciones de su primer disco, el que compuso con 23 años y el que le abrió la puerta al mundo. Acompañó a su repertorio con temas más recientes y clásicos de su banda anterior The Fugees como el hit “Killing Me Softly” que deleitó a toda la audiencia en una versión renovada.

El espectáculo de Lauryn Hill logró fusionar con gracia diversos estilos musicales como rap, funk, soul, reggae y gospel. Una experiencia redonda que llenó el Movistar Arena y que hizo que un público de lo más diverso coreara de principio a fin.

Fotos: Gentileza Fauna Otoño