Una complicada primera jornada tuvo el mega festival, donde ocurrió realmente de todo, incluso un reencuentro tras bambalinas de Álvaro Henríquez con Ángel Parra.

Lollapalooza Chile 2019 tuvo una complicada y nutrida primera jornada en el Parque O’Higgins, donde la savia joven del talento adolescente, los problemas de sonido en el show de Lenny Kravitz y una serie de sucesos tras bambalinas, marcaron el día viernes del megaevento musical que se realiza en nuestro país.

Las primeras horas fueron de total y arrasador dominio de Drefquila, que congregó a miles de niños y jóvenes que llegaron desde temprano, en día de semana y en plena jornada escolar, para ver su show lleno de trap, el cual prácticamente vació todo el recinto, pues incluso en los escenarios principales, bandas como The Inspector Cluzo y los norteamericanos de Lany tocaban ante un bajísimo marco de público.

Este joven audaz que irrumpió con fuerza en la escena musical chilena, respondió a su popularidad en redes sociales ante un enfervorizado público que saltó y coreó cada uno de sus éxitos. Un momento alto, sin dudas, de la jornada.

Por su parte, los nacionales de Bronko Yotte y Francisca Valenzuela sacaban la cara por Chile en una tarde donde el sol era inclemente, y regaloneaban a su público con shows macizos, llenos de hits e invitados estelares, como Gepe y Jonas Sanche que se subieron al Acer Stage para corear el rap consiente del profe Felipe Berríos, alias, Bronko.

Incluso, el MC tuvo entre el público a un multitudinario grupo de ex alumnos, quienes explotaron de alegría al ser saludados desde el escenario por quien hace algunos años era su profesor de Lenguaje en el colegio inglés donde estudian.

 Histórico reencuentro

Cuando la tarde avanzó, llegó el turno de una de las presentaciones más esperadas por el público, en su mayoría joven, que llegó al Parque O’Higgins. Luego de prácticamente salvarse de la muerte, Álvaro Henríquez se subió a uno de los escenarios principales de Lollapalooza junto a Los Tres, para brindar un show ultra probado, con éxitos que suelen ser tocados casi siempre por ellos, pero que a la larga funcionan y provocan un gigantesco karaoke cada vez que son entonadas.

Sin embargo, lo más atractivo de este show no sucedió sobre el escenario, sino atrás de él, en donde se encuentra el “Artist Village”, una zona vip donde conviven los artistas, productores y staff que lo acompañan. Esto, porque tras bajarse del escenario, Henríquez se encontró con Ángel Parra, histórico miembro de Los Tres y que se fue por serias diferencias, precisamente con él. Un reencuentro ameno, cordial e histórico que quedó grabado para la posteridad con una imagen que subieron a sus redes sociales y que causó verdadera sensación.

¿Será que es el comienzo del regreso de una de las partes fundamentales de Los Tres y que permitirá ampliar el conocidísimo setlist que siempre interpretan casi en el mismo orden hace muchos años? Ojalá.

Condecoración cumpleañera

Tras bambalinas siguió entregando sorpresas mientras Lollapalooza transcurría, hasta ese entonces, con normalidad. Esto, porque el creador de esta gran fiesta musical, Perry Farrel, recibió por parte de la Ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, la condecoración con «Orden al Mérito Artístico y Cultural Pablo Neruda«.

Ocasión ideal para recibirlo, pues el vocalista de Jane’s Addiction estaba precisamente de cumpleaños este viernes 29 de marzo, por lo que apagó las 60 velitas luego que la comitiva gubernamental le cantara el cumpleaños feliz.

Juventud prodigiosa

La tarde avanzó en el Parque O’Higgins llegando a una de las citas más esperadas, no sólo del día, sino de todo el festival. Nuevamente puntuales, los casi adolescentes de Greta Van Fleet saltaban al VTR Stage para hacer delirar a la enfervorizada multitud que se encontraba con esta superbanda de jóvenes que no superan los 22 años y que con dos EP y un disco, lograron derribar el mito que el rock estaba muerto y dejaron en claro que ellos tomarán el bastión para volver a regresarlo a lo más alto, allá donde estaba a fines de los años 60.

Sí, es verdad que su sonido recuera a Led Zeppelin en sus mejores momentos, tanto que incluso llegó a sonar como burla el pequeño dron Zeppelin que sobrevoló el sector donde se presentaban los norteamericanos.

Pero, ¿qué importa? Al ver a los hermanos Kiszka dominar la guitarra, la voz y el hammond como si tuvieran 60 años de recorrido, hizo que los espectadores, al igual que la noche anterior en el Teatro Caupolicán, quedarán totalmente abrumados por el derroche de talento y prestancia sobre el escenario. Una promesa que ya es realidad y que, cuando los volvamos a ver en nuestro país otra vez, será para verla convertida en una de las históricas del rock.

Sorpresas en el parque

Lejos de los grandes nombres de cartel que tenía este Lollapalooza, el día viernes tuvimos dos grandes y agradables sorpresas con artistas que brindaron un excelente show a quienes eligieron ir a los alejados escenarios donde se presentaron.

Los españoles de Green Valley regaron de buen reggae al Lotus Stage que ya había reventado a primera hora con Drefquila y bajó un tanto las pulsaciones para relajar el ambiente con la buena música y buenos humos que entregan estos ritmos.

Por su parte, en el Acer Stage se congregó una no menospreciable cantidad de gente para ver el debut en Chile de la británica Jorja Smith, que siguió confirmando que, con sólo 21 años, la juventud talentosa fue la gran ganadora de la jornada. Con sólo un álbum publicado ‘Lost & found‘ (2018), la bella cantante impresionó a todos con una voz potente, un soul muy exquisito y un desplante que cualquier artista de peso consagrada quisiera tener.

Ritmos cercanos al funk que invitaban a bailar, rapeos delicados, pero potentes y un carisma tremendo, hizo que incluso su error en la letra de una de sus canciones, la cual tuvo que repetir desde el comienzo para salir del paso, no empañara lo que fue un espectáculo masivo de una artista que confirmó que dará mucho que hablar.

Comenzaron los problemas

Y tras Greta, llegaba un grande consagrado y de vasta trayectoria. Lenny Kravitz regresaba al país, pero su show estuvo lejos de ser un agradable reencuentro. No pasaron ni cinco minutos y una canción y media, cuando los terribles problemas de sonido hicieron prácticamente imposible disfrutar de hits como  «Fly Away» y «Dig in».

Y es que el anterior show de Vicentico en el Banco de Chile Stage ya se vivieron algunos episodios de problemas de audio que hicieron pensar que podría pasar algo peor luego. Y pasó. El neoyorquino no aguantó más la intermitencia del sonido y dejó el escenario junto a su banda, haciendo temer en que sucedería lo mismo que el año pasado con el ex Oasis Liam Gallagher abandonó el lugar y no volvió más.

Pero Lenny Kravitz decidió luchar contra todos los problemas que asolaban su show y su resiliencia pudo más para regresar 30 minutos después, disculparse por lo sucedido, avisar que tendría que acortar un poco su espectáculo y comenzar los acordes de “American Woman”, para confirmar que los fantasmas se habían alejado.

Y pese a que se vivió otro pequeño episodio de interrupción del sonido, el show de Kravitz se terminó convirtiendo en un conciertazo, el cual llegó a su final en lo más alto con las potentes guitarras de “Are You Gonna Go My Way” y con la promesa del mismo cantante de regresar al país para brindar el show completo que en esta ocasión no pudo brindar.

El cierre del día viernes quedó en manos de Kendrick Lamar, quien confirmó por qué es un hit mundial en un show que hizo saltar a todos los que llegaron sólo a verlo. Pirotecnia, rap y hasta algo de trap para culminar una extensa jornada que, pese a los problemas, salió adelante gracias a la fuerza y coraje de la savia nueva que llegó a refrescar la música, en todos sus ritmos.

Fotos: Lollapalooza Chile / Lotus