El músico, conocido como “el embajador chileno del soul”, publicará un nuevo álbum a sólo meses de haber editado una placa de tintes latinos.

Go, quien es conocido como «el embajador chileno del soul«, acaba de publicar un disco de corte latino llamado «Natural«. Una placa que califica como el vértice de un «triángulo de amor», una especie de proyecto paralelo en su discografía oficial, que apenas ocho meses después verá un nuevo título para engrosarla.

Ese álbum se llama «Santería«, y es el responsable de que el artista haya pasado las últimas semanas en Nueva York, ajustando los detalles de la placa que verá la luz en marzo próximo, y que lo llevará de regreso a su hábitat natural, el soul.

«Estaré en total cuatro meses en los estudios FLUX, trabajando la mezcla de mi nuevo álbum. Llegué aquí trabajando con la gran pianista y compositora Hannah Reiman, quien me trajo a trabajar como melody maker. Y ahora, aparte de eso, estoy también trabajando en lo mío», cuenta el embajador del soul chileno desde Manhattan.

-A la hora de grabar un nuevo trabajo, ¿por qué no hacerlo en Chile?

-¡Yo grabo mil cosas allá en mi estudio! Así como también tengo la suerte de poder grabar en Río de Janeiro, en el maravilloso estudio Toca Do Bandido. Entre estos tres estudios he grabado mi último material. Grabo en Chile y me vengo aquí a mezclar. Me gusta mucho trabajar con el gran productor Logan Olberg, y con Tom Beuchel en la mesa de sonido. ¡Además para qué mencionar que aquí el soul y el R&B son folklore! Tienen años de experiencia grabando y mezclando la música que más disfruto.

-¿Qué tan importante es la atmósfera neoyorquina para un género como el que tú trabajas, el soul?

-Veámoslo así: Un chico o chica en Londres quiere grabar cuecas choras. ¿Dónde sería el mejor lugar? ¡Chile!

-A partir de «Natural», ¿crees que llegas en otro ánimo a encarar el trabajo de «Santería»?

-Bueno, la experiencia me deja más fuerte, más culto en lo musical, me deja la mejor familia de músicos. No es que los otros no lo sean, pero «Natural» es un proyecto muy personal. Además que siempre he amado a Ibrahim Ferrer. Él y Marvin Gaye son mis top. Y siempre quise ser mi propio guitarrista, y en Natural pude hacerlo y disfrutarlo.

-Cuando se trabaja en géneros muy marcados, a veces se hace difícil marcar diferencias. ¿Qué búsquedas crees estar haciendo dentro del soul en «Santería», en relación con tus discos anteriores?

-Creo que «Santería» tiene mucho más R&B que un soul tan clásico como el de «Dragones». Además tiene mucho de fraseos latinos, herencia de «Natural».

Go