Conversamos con Abelocaín, una banda de jóvenes que se repusieron a la trágica partida de un integrante que los hizo crecer de golpe y plasmarlo en su música.

Abelocaín se encuentra disfrutando de lo que es el éxito que tuvo el primer videoclip que lanzaron en su corta carrera, que acaba de cumplir dos años y que los posiciona como una de las bandas jóvenes que promete convertirse en los renovadores del Funk en Chile.

Pero su pasar del simple hobbie de tocar a tomarse en serio la idea de ser artistas, no fue sencillo. La inesperada muerte de uno de sus integrantes, un chico con mucha vida por delante y gran talento, los hizo frenar de golpe y replantearse todo.

Renacieron de las cenizas y buscan forjar su camino por el Funk chileno, con un sonido renovador y una propuesta que, aunque sencilla, no opaca lo que desean mostrar a través en sus instrumentos.

Es por eso que conversamos con ellos, para que nos cuenten la realidad de esta savia joven, sus vivencias y lo que esperan para su futuro.

¿De dónde nació el nombre Abelocaín?

Elías: la verdad es un gran secreto que ni integrantes de la banda lo saben, todavía no estamos preparados para contar que es “Abelocain”

¿Qué los motivó a juntarse como banda?

Felipe: Elías me contactó por redes sociales, ya que ambos somos marranos y hablábamos de los temas de Chancho en Piedra. Un día me invitó a ensayar y la química entre él, Simón y yo, fue genial.

¿Por qué Funk y no otro estilo?

Felipe: es un estilo que empezó su auge hace no mucho acá en Chile, mayoritariamente en sus mezclas con hip hop. Es un estilo que encaja en muchas formas. Queremos experimentar todo lo que podamos con este solvente musical que es el funk.

Supimos que sufrieron una terrible tragedia como banda… ¿Cómo los marcó?

Felipe: Fue un shock tremendo, demasiado inesperado. Simón era ese tipo de personas que aparentemente, mostraban lo contrario a lo que quería salir de su interior, naturalmente. Luego del shock, vino la gran tristeza con la que tuvimos que digerir la realidad, y la incomodidad de vivir en un mundo donde sientes que la gente está pendiente de qué pasa con tu ánimo, sin saber qué decirte. Entonces con Elías debimos decidir si terminar o no con Abelocaín, no teníamos ningún tema digitalmente listo aún, no era tarde para dejarlo como una fea huella. Mas no podíamos dejar el pasado plantado ahí, tomamos el timón, y nos fuimos en búsqueda de las piezas que terminarían conformando la formación actual. 

¿Qué lecciones les dejó la partida de su amigo?

Felipe: Que por muy fuerte que sea el derrumbe, si se quiere volver a construir, con mucha fuerza y trabajo en equipo, es más fácil de lo que parece en un principio

¿En qué se inspiran a la hora de componer?

Felipe: en mi estado anímico, o poniéndome en el lugar de otro ente que exista en un contexto que me parezca interesante.

¿Cómo los ha recibido la gente que los escucha por primera vez?

Felipe: hasta ahora, hemos recibido muchísimos comentarios a favor de nuestra propuesta musical, lo que nos hace creernos el cuento un poco jaja.

¿Cómo ven a Abelocaín en los próximos cinco años?

Elias: La verdad el futuro es muy incierto, quizás con todo lo que está pasando ahora, la música en unos años será reconocida y más fácil de tener oportunidades para tocar y para estudiar.

Abelocain en unos años, si seguimos avanzando como lo estamos haciendo ahora podríamos estar en grandes escenarios y quizás fuera del país.

Según ustedes, ¿Qué le falta a la escena Funk para ser más potente?

Felipe: Como mencioné antes, nosotros por lo menos queremos variar este género universal que queda bien en muchos lugares. Creo que el Funk es la llave maestra de un sonido que da un gusto elegante, como si estuvieras andando en monociclo por las nubes. Conectarlo con los infinitos caminos desconocidos, es algo que se debe hacer desde luego. La enciclopedia del funk da para más volúmenes.