La banda de Valparaíso, Chimonos Chimonos, conocidos por su talento y arte callejero, se adentraron en los sonidos latinos y afrodescendientes, para presentarnos su propia visión de la cultura, a través de “Amenaza Cordillerana”.

En tres tracks, estos músicos porteños nos adentran en su exhaustiva investigación rítmica y sonora del folclore latinoamericano y afrodescendiente, contándonos que necesitaban algo fresco y más conectado con nuestras raíces, sumado al sonido del carnaval callejero de Valparaíso-

“Además nos presentamos en un formato totalmente distinto. Es una obra homónima de una pieza que dura 22 minutos, y otro tema de 8 minutos, que es el que cierra el disco”, revelan los músicos a ChileFunk.

Esto se debe a la llegada de nuevos músicos a la agrupación, savia nueva con la cual supieron aprovechar lo que aportaron las intérpretes Florencia Cristi y Ayelen Leftraru en percusiones, José Moraga en trombón, Matías Huaquiñir en Saxo Alto y Flauta Traversa, Pedro Cabello en el Contrabajo y Sebastián Oyarzun en Piano

“Para nosotros la Cordillera de Los Andes es un ser majestuoso e imponente, testigo de muchos procesos sociales, políticos y naturales que a lo largo del tiempo, ha forjado el territorio como un lugar único y mestizo. La elección de la Cordillera, es por lo importante y trascendental de su presencia, es lo que tienen en común entre territorios latinoamericanos, las naciones y culturas se ven unidas por ella, adquiriendo una mixtura cultural y social”, reconocen en Chimonos Chimonos.

La «Amenaza» se puede entender de varios sentidos, de partida viene siendo la resistencia de nuestros ancestros, quienes se refugiaban en la Cordillera para bajar a atacar a los colonizadores, tiempo después también sirve de refugio clandestino durante la dictadura de Pinochet. A su vez podría entenderse como el riesgo que corre la Cordillera, producto de las mineras que explotan sus minerales, y también su devastación producto del calentamiento global.

Amenaza Cordillerana”, con sus eventos melódicos-armónicos más reconocibles, más bocetos rítmicos, fueron compuestos por el trombonista Elías Aburto, el que plasmo ideas que venían gestándose hace 3 años, en conjunto a la banda, la cual ya venía en una búsqueda personal y colectiva de sus raíces afro-indígenas.

Los músicos cierran contando que “la experiencia que proponemos, es la de adentrarse sin ideas prestablecidas por esta búsqueda cultural de identidad latinoamericana, a través de los paisajes andinos y centroamericanos, se trata de una audición donde fácilmente encontraremos sonoridades folclóricas pero contextualizadas de manera popular y moderna. Además, es una oportunidad para meditar en torno a las diversas generaciones de comunidades que han habitado este territorio, en lo mucho que cambiado producto de la avaricia del humano, y como aún así sigue siendo nuestro gran sustento en todo tipo de ámbitos”.